Consecuencias del calentamiento global en el país y la Patagonia

Los científicos están preocupados y tienen razones de sobra para estarlo. El último estudio sobre el aumento de la temperatura global cada año dio como resultado que Argentina afrontará un mayor número de tormentas fuertes, granizadas y aumento en el nivel del mar.

Según expertos de la Organización de Naciones Unidas (ONU), el calentamiento va a seguir porque “la población del mundo aumenta y sus requerimientos también”.

Esto se traduce en que si no se implementa la generación de energía a través de una usina hidroeléctrica, eólica o solar, se quemará más carbón y petróleo, y mayor será la incidencia del efecto invernadero.

El gran problema es que entre el 75 y el  80 por ciento de la energía que se consume en el planeta proviene de combustibles sólidos, líquidos o gaseosos que emiten dióxido de carbono, culpable directo del calentamiento global.

En el caso de América del Sur contribuye a este fenómeno mundial solo con un cinco por ciento y, casi la mitad de este porcentaje es por culpa de la deforestación, en este sentido –dicen los científicos- los procesos se aceleran, se multiplican y se intensifican.

Perspectivas para la zona patagónica

Ante este informe presentado, la inquietud era qué sucedería en nuestra zona.

Consultando al pronosticador Agustín García del Servicio Meteorológico de la ciudad de Comodoro Rivadavia comentaba que “los valores estadísticos hasta el momento no indican ningún cambio significativo en los fenómenos atmosféricos que se puedan manifestar”, agregando que “los científicos que estudian el calentamiento global magnifican un poco lo que sucede.

Por ejemplo, el récord de temperatura mínima en Comodoro Rivadavia data de hace 45 años, la última temperatura máxima corresponde a un registro de hace 64 años y jamás se volvió a repetir. Es más, si continuamos investigando vamos a ver que en el ámbito nacional si se registra una granizada como sucedió en el litoral en los últimos meses, que no es común para la zona, recurrimos a los registros y seguramente vamos a encontrar que 30 o 40 años atrás hubo un hecho similar.

No estaría encuadrado dentro de lo normal si estos fenómenos se registran con frecuencia”.

Desde el Centro Nacional Patagónico (CENPAT), el Licenciado Oscar Frumento quien cumple funciones en el Área de Oceanografía y Meteorología comentaba que “todavía no existe un estudio claro de las consecuencias de este fenómeno en la Patagonia salvo lo que se manifiesta en la zona de los glaciares andinos donde algunos de ellos han reducido su dimensión, pero seguramente en los próximos años habrá que realizar un estudio serio sobre el tema”.

Lo que dicen otros especialistas

Desde el Centro de Investigación del Mar y la Atmósfera (CIMA), se sostiene que el 2.006 es una muestra de lo que será el clima en los próximos 10 a 20 años.

Además aseguran que “Buenos Aires estará afectada en el futuro por sudestadas cada vez más frecuentes y por el aumento del nivel del río, también las granizadas serán más fuertes y frecuentes. A causa de la gran evaporación de los océanos a aumentado considerablemente la cantidad de agua en la atmósfera”.

El calentamiento global en la Cuenca del Plata se dará –aseguran-, con mayor frecuencia y severidad en las inundaciones tanto en los valles fluviales como en áreas urbanas o en áreas de llanura.

En tanto un informe sobre cambio climático en América Latina y el Caribe presentado en diciembre pasado, alertó sobre el incremento en la intensidad y frecuencia de huracanes en el Caribe.

El relevamiento pronosticó sobre los cambios en los patrones de precipitaciones, el aumento de los niveles de las riberas en Argentina y Brasil y la reducción de los glaciares en la Patagonia y los Andes.

05/01/07
DIARIO DE MADRYN

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